LA ARTROSIS

De entre todas las enfermedades articulares, la artrosis es la más frecuente en España, y a nivel mundial se estima que más del 25% de la población mayor de 60 años la padece, siendo mucho más habitual en mujeres que en hombres. En este post explicaremos en qué consiste esta enfermedad.

¿Qué es la Artrosis?

La artrosis es una patología crónica que afecta a las articulaciones. Suele localizarse en las manos, rodillas, cadera o columna vertebral.  La artrosis produce dolor e inflamación, y dificulta o impide la realización total de movimientos como caminar, subir escaleras o cerrar las manos.

Las articulaciones son las partes del esqueleto que permiten la conexión entre dos huesos y, por lo tanto, el movimiento.  El tejido que recubre los extremos de estos huesos es el cartílago, y resulta imprescindible para el correcto funcionamiento de la articulación, ya que es el que “amortigua”. La artrosis, produce el deterioro del cartílago articular y, en consecuencia, hace que los huesos se vayan desgastando y aparezca el dolor. A medida que el cartílago va desapareciendo, el hueso reacciona y crece hacia los lados, produciendo la deformación de la articulación.

Síntomas de la Artrosis

Los síntomas de la artrosis son muy diversos y aparecen de forma progresiva y espaciada en el tiempo. Los síntomas más frecuentes suelen cursar con dolor articular, limitación de los movimientos, crujidos y, algunas veces, con el derrame articular. Además, algunas personas presentan a veces rigidez y deformidad articular.

Normalmente es el dolor, el síntoma que más afecta y preocupa a las personas que padecen artrosis. En las primeras etapas de la enfermedad, éste aparece cuando hay movimiento o se realiza un esfuerzo con la articulación, y normalmente suele cesar con el reposo.  Más adelante, cuando la artrosis ya está muy agravada, el dolor puede aparecer tanto con el movimiento como con el reposo.

Un aspecto positivo del dolor en la artrosis, es que no es siempre constante. Por tanto, los pacientes pueden estar mucho tiempo sin sufrir el dolor, aunque ello no implica que la artrosis no siga su curso.

Origen de la artrosis

Actualmente no se conoce una causa exacta que produzca la artrosis, pero hay algunos factores de riesgo relacionados con su aparición:

          · Edad: suele aparecer pasados los 40 años, pero aumenta de forma exponencial a partir de los 50 años.

          · Sexo: afecta sobre todo a mujeres mayores de 50-55 años. Esto suele ir relacionado con la aparición de la menopausia y el descenso de los niveles de estrógenos que se produce con su llegada, ya que éstos influyen en la producción de colágeno (componente importante de los ligamentos en las articulaciones) y al mantenimiento del cartílago.

          · Genética: se cree que puede ser también una enfermedad hereditaria. Concretamente, la influencia de la herencia genética puede alcanzar hasta el 60-65%.

          · Actividad laboral: existen determinadas actividades laborales que pueden provocar la aparición de artrosis, como peluqueras, albañiles, etc., ya que la repetición de los movimientos articulares puede conducir a largo plazo, a la sobrecarga articular.

          · Actividad física intensa: los deportistas de élite y las personas que trabajan muchos años con su cuerpo tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
· Obesidad: no se tiene como causa concreta de la aparición de la artrosis, pero sí que puede agravarla en determinadas articulaciones como las rodillas.
· Traumatismos: hay fracturas y lesiones que pueden ser un factor desencadenante.

Tipos de Artrosis

Actualmente las artrosis más recurrentes se manifiestan por cuatro vías:

          · Artrosis de rodilla: Este es el tipo más frecuente de artrosis.  De hecho, actualmente la sufren un 10 % de los españoles. Se pueden diferenciar dos tipos de artrosis de rodilla:

          · Artrosis de rodilla primaria, que está muy relacionada con el envejecimiento y con la genética, y va ligada al desgaste de las diferentes partes que forman la rodilla.
· Artrosis de rodilla secundaria. Ésta se suele producir por una lesión previa, como por ejemplo una fractura o una lesión de ligamentos. Suele afectar más a deportistas y a personas con obesidad, ya que exigen un gran sobreesfuerzo a sus rodillas.

          · Artrosis de manos: La artrosis de manos es la segunda artrosis más común. En España la padecen un 6% de los ciudadanos. Suele estar más relacionada con las mujeres y la herencia genética. Normalmente se origina en una articulación, y progresivamente puede extenderse al resto de la mano.

Cuando ya está muy extendida resulta muy visible, ya que suele deformar los dedos y llega a afectar al día a día de los pacientes en actividades cotidianas como escribir. En el transcurso de la patología el dolor acompaña siempre, siendo más fuerte al principio y se reduce según van apareciendo los nódulos y las deformaciones. No obstante, la funcionalidad de la mano se pude ver muy afectada y la articulación puede quedar algo desviada, aunque no haya dolor.

          · Artrosis de cadera: En este tipo de artrosis, se ve afectada la parte superior de la pierna. Generalmente afecta a personas mayores, pero también puede darse antes de los 50 años, y de forma muy excepcional en jóvenes. El síntoma básico es el dolor, localizado en la zona de la ingle y en la cara interna del muslo.  No obstante, a veces el dolor puede irradiar la rodilla.

En el inicio de la enfermedad, sólo aparece dolor al caminar o subir o bajar escaleras. Además, se puede sentir dolor después de un tiempo de reposo, hasta que la articulación entra en calor con ejercicios intensos y/o prolongados, y el dolor vuelve a aparecer por una sobrecarga de la articulación.  Con el tiempo resulta más difícil realizar accionas tan básicas como cruzar o flexionar las piernas, o caminar.  En fases más avanzadas el dolor puede aparecer por la noche con la posición de reposo, y con el paso del tiempo, suele darse la cojera al caminar.

          · Artrosis de columna: Este tipo de artrosis, aunque menos frecuente que las anteriores, suele afectar mucho el área lumbar y cervical de la comuna vertebral, dada la gran cantidad de articulaciones que se hallan en esta zona corporal.

La artrosis de columna puede ser asintomática, ya que el paciente no distingue al inicio los tipos de dolor que siente. Por ello, no suele estar diagnosticada y se localiza de forma casual al realizar una radiografía por otras causas.  El dolor puede aparecer al realizar actividades mecánicas, como movimientos y sobrecargas en la zona afectada. Asimismo, los cambios de tiempo y de presión suelen intensificar el dolor.

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