ARTROSIS EN GENTE JOVEN

Cuando escuchamos la palabra “Artrosis”, normalmente la asociamos a personas más mayores, de unos 50-60 años… pero la realidad es que la artrosis también puede afectar a la gente joven.

La osteoartritis o artrosis es una enfermedad crónica relacionada con el desgaste y el envejecimiento de las articulaciones, concretamente cuando el cartílago que amortigua a estas articulaciones, se desgasta. Osteoartritis significa: inflamación (itis) de la articulación (artro) y huesos (osteo).

En la mayoría de ocasiones, la enfermedad de la artrosis suele confundirse con la enfermedad de la artritis, ya que ambas enfermedades comparten síntomas como el dolor, la rigidez, la inflamación… en las articulaciones; pero en realidad son dos enfermedades diferentes:

· La artrosis: está asociada al envejecimiento, obesidad y sobreesfuerzo. Es crónica, es decir, de por vida. El dolor empeora con la movilidad y mejora con el reposo, también puede darse rigidez en las articulaciones y ataca al cartílago.

         · La artritis: tiene diferentes causas debido a infecciones, traumatismos o enfermedades autoinmunes (Artritis reumatoide). El dolor suele ser constante. Dependiendo de la causa de la patología, hay disponibilidad de tratamiento. En este caso ataca a la membrana sinovial, liquido que sirve para lubricar las articulaciones.

Conocer la artrosis entre la población juvenil puede ayudar a prevenirla. Los factores de riesgo y las opciones de tratamiento en caso de padecerla, pueden favorecer la calidad de vida de este colectivo.

Los primeros síntomas

La artrosis, en la mayoría de los casos, afecta más a las articulaciones que soportan mayor carga, como son las rodillas, las caderas y los tobillos, porque son más propensos a sufrir lesiones debido al sobrepeso u obesidad de la persona. Entre los síntomas más habituales están:

         · Cambios en el clima: los cambios de presión y la lluvia, especialmente días de tormenta, produce que se incremente el dolor articular.

         · Crujidos articulares: Si realizamos un movimiento brusco y escuchamos un crujido, puede significar que el cartílago está empezando a dañarse.

         · Dolor: existen diferentes tipos de dolor, por un lado, existe el dolor por haber realizado ejercicio, el cual, mejora en reposo y otro tipo de dolor que suele aparecer cuando estamos largos periodos inmovilizados y disminuye una vez iniciado el ejercicio físico.

         · Rigidez articular: Suele darse cuando la articulación está fría tras un periodo de reposo, por ejemplo, recién levantados y mejora después de llevar unos minutos levantados. La rigidez se produce debido a la destrucción del tejido y la inflamación.

En las osteoartritis más avanzadas, se puede dar lugar a deformidades en las articulaciones, como por ejemplo piernas arqueadas o empeoramiento en las rodillas.

Factores que predisponen a padecer artrosis precoz

Son varios los factores que pueden dar lugar a la artrosis entre gente joven. Sus causas pueden ser:

         · Genética: En la artrosis los genes juegan un papel muy importante, ya que la agrupación familiar es frecuente (por ejemplo: artrosis en la rodilla). Se considera que niños/as con padres con artrosis, puede tener un 50% de probabilidades de padecerla.

         · Ejercicio intenso e incorrecto: el ejercicio intenso y realizar trabajos pesados de manera continuada, aumenta el riesgo de padecer artrosis. En cambio, ejercicios más suaves y sencillos, guiadas por un profesional, que fortalezcan la musculatura de los dedos, manos y rodillas, puede mejorar la enfermedad y sus síntomas. Por ejemplo, podemos hacer 30 repeticiones de abrir y cerrar las manos, dos veces al día.

         · Hábitos alimentarios: La educación alimentaria desde la etapa infantil o juvenil es clave para prevenir muchas enfermedades, una de ella es la artrosis. El aporte adecuado de minerales, oligoelementos y vitaminas, constituye un pilar importante en la formación y estabilidad del esqueleto óseo. Un consumo bajo de vitamina C o vitamina D, puede aumentar el riesgo de padecer artrosis.

         · Traumatismos: Fracturas o lesiones deportivas que se hayan producido en el pasado, pueden afectar al cartílago y desarrollar la enfermedad. Por esta razón, es recomendable una alimentación correcta especialmente en niños y adolescentes que practiquen deporte de manera intensa.

         · Sobrecargas: Hacer trabajos repetitivos sobrecargando la misma zona muscular, puede desencadenar la enfermedad.

Artrosis entre los jóvenes

La artrosis es una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo. Disminuir el riesgo de padecer artrosis es posible utilizando algunas técnicas para su prevención. La incidencia de artrosis suele estar alrededor de los 45 años, pero cada vez se dan más casos en gente joven. En ciertos casos, la artrosis se ha debido a una lesión deportiva de la infancia que se manifiesta más tarde, niños con trastornos congénitos o en jóvenes que trabajan en el ejército o trabajos con mucha sobrecarga.

Entre los factores que dan lugar a que se pueda desarrollar artrosis precoz están, la realización de deporte de alta intensidad, una actividad física inadecuada o la obesidad.

Como nos puede afectar

Conocer la enfermedad, las diferentes maneras de mejorarla y posibles tratamientos, facilitan su proceso en el día a día y su sintomatología. Entre sus síntomas principales, se encuentran el dolor, la perdida de movilidad y las deformaciones de las articulaciones; estos síntomas, tienen una relación directa con la calidad de vida de las personas que la padecen. Según va evolucionando la enfermedad, a cada uno de ellos les supone mucho esfuerzo andar, coger las bolsas de la compra o seguir con el día a día y les limita la mayoría de los quehaceres cotidianos.

Uno de los mitos de la artrosis, es que se piensa que la enfermedad solo se puede padecer debido al envejecimiento, pero como os hemos explicado anteriormente, también la gente joven la puede padecer y es muy importante una buena prevención para poder mitigar o disminuir sus factores de riesgo.

Como combatir contra ella

En cuanto se detectada la enfermedad, lo más importante es tratarla y evitar la destrucción del cartílago, ya que es muy complicado restaurarlo.

Entre los objetivos a tratar, para controlar el dolor y la inflamación, están los siguientes:

         · Alimentación adaptada a esta patología: Una planificación alimenticia, con alimentos variados y equilibrados en nutrientes, puede ayudar a prevenir la artrosis. En el caso de sufrir sobrepeso u obesidad, se debe de conseguir perder el peso necesario, de manera saludable y progresiva.

         · Realización de ejercicio de forma moderada: La actividad física debe adaptarse acorde con la edad y el estado físico de la persona. Ejercicios como la bicicleta estática o la natación tipo “Aquagym”, es preferible que se realice junto con gente cualificada, ya que te ayudarán a mejorará los procesos metabólicos de regeneración y fortalecimiento óseo. Los ejercicios de impacto como correr no suelen ser los más indicados si tienes artrosis. El yoga guiado, por ejemplo, te aportará flexibilidad y mejorará la rigidez y el dolor.

         · Incluir Sulfato de glucosamina y condroitin sulfato en las fases iniciales de la enfermedad y de forma continuada, puede ayudar a modificar la estructura articular a largo plazo.

         · Evitar sobrecargas articulares durante el trabajo o el día a día.

         · Suplementación alimenticia: Existen diferentes opciones que pueden ayudarte a paliar el dolor y la inflamación, entre ellas se encuentran el harpagofito, la cúrcuma y la uña de gato. Otras opciones que también interfiere en su mejora es la vitamina C, la vitamina D (Hígado de bacalao en capsulas) y el quelato de magnesio.

         · Cremas corporales con ingredientes antiinflamatorios y analgésicos: son muchas las plantas medicinales que pueden ayudarte con la inflamación. Un bálsamo o crema que contenga la hierba de San juan o Árnika te ayudará a aliviar los dolores, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas. El propóleo, es otro componente a tener en cuenta, ya que es cicatrizante, antibiótico, antifúngico y antiinflamatorio. La apitoxina, es otro ingrediente que la gente suele desconocer, su efecto es también antiinflamatorio, analgésico y estimula la circulación de la sangre.

Cremas Antiinflamatorias en Mel i Salut

El bálsamo de Árnica con propóleo es un bálsamo muy indicado en este tipo de patologías, gracias a sus ingredientes. Este bálsamo está elaborado a base de hierba de San Juan, Arnika, propóleo, alcanfor y aceite de lavanda. Este bálsamo tiene una textura cremosa-aceitosa que permite que se absorba fácilmente. Lo aplicaremos entre 2-3 veces al dí,a en las zonas localizadas que se tenga el dolor.

La pomada de veneno de abeja es otra opción, que ayuda a calmar el dolor penetrando en el tejido muscular y llegando a la zona inflamada. La forma de aplicarla es sencilla, consiste en expandir una fina capa con la yema de los dedos en la zona afectada hasta su completa absorción.

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