BENEFICIOS DE LA MIEL EN LA COSMÉTICA NATURAL

La Miel y la Cosmética

Desde la Antigüedad, se conoce el efecto antimicrobiano, antiséptico y cicatrizante de la miel y se ha aplicado para el tratamiento de heridas, llagas y quemaduras superficiales. A causa de sus propiedades calmantes, emolientes, hidratantes y tonificantes, se utiliza en la actualidad en forma de loción, gel de baño, leche corporal, crema facial, jabón, ungüento, exfoliante y mascarilla. Podemos aplicar miel en la zona facial a modo de mascarilla, o en zonas del cuerpo que presentan asperezas o rugosidades, como los codos, las rodillas o los pies, para comprobar sus cualidades. La piel queda tersa, nutrida y uniforme. Podéis imaginar, que no es casualidad.

 

Propiedades de la Miel en la Cosmética

La miel tiene propiedades altamente antioxidantes gracias a su elevado contenido en fenoles, flavonoides, enzimas (catalasa y glucosaoxidasa), vitaminas y minerales que son capaces de proteger a las células de los radicales libres, moléculas relacionadas con el envejecimiento celular, el deterioro de la salud y la aparición de enfermedades. Aplicado a la cosmética, la presencia de estos compuestos de manera natural en la miel, la convierten en una sustancia con elevado poder antienvejecimiento. Antiguamente, ya Hipócrates y Avicena señalaban las propiedades de la miel para otorgar a la piel del rostro matices de frescor y juventud. Por ello, la cosmética de miel, es considerada un buen remedio para las arrugas de la piel, ya que la nutre, le proporciona elasticidad y le aporta luminosidad y tersura.

 

Mel i Salut recomienda

Dentro de la Cosmética natural de miel, nos encontramos con un producto cuya composición cabe destacar: la crema facial de miel y jalea real de Mel i Salut. Esta crema facial contiene además de miel otro ingrediente estrella: la jalea real. En su composición cabe destacar su contenido en aminoácidos (arginina, valina, lisina, metionina, etc), vitaminas (grupo B, vitamina E, ácido fólico…) y minerales. Todos estos ingredientes se complementan entre sí, ejerciendo un efecto hidratante y nutritivo sobre los tejidos epiteliales. Otro de sus ingredientes es el colágeno hidrolizado, que participa en la conservación de la humedad de la piel y previene la flacidez facial… ¿quién no desea mejorar esto? La elastina también juega un papel importante dentro de la firmeza y flexibilidad de la piel. La baba de caracol es reconocida por su poder antiarrugas, elimina marcas de acné, cicatrices y mejora la uniformidad de la piel. Por otro lado, contiene camomila que es un perfecto antiséptico y antiinflamatorio natural, ideal para prevenir la salida de rojeces. Su contenido en aloe vera, regula la secreción de grasa y ayuda a reducir marcas y cicatrices. Este componente, hace a su vez que, al aplicar la crema, deje una sensación de piel limpia y fresca, reduciendo la sensación de untuosidad. Recomendamos aplicar la crema facial de Miel y Jalea con un ligero masaje, 1 ó 2 veces al día. Esta crema está recomendada para todo tipo de pieles.

También puedes probar a hacer tu propia cosmética de miel y jalea. Por ejemplo, te proponemos la siguiente mascarilla casera: Mezcla 3-4 cucharadas soperas de miel cruda y una cucharadita pequeña de jalea real fresca. Mezcla todo bien y aplícalo sobre el rostro y el cuello con pequeños masajes circulares. La Miel cruda tendrá un doble efecto, será tanto exfoliante como hidratante. Deja que la mezcla actúe durante 20 minutos y retírala con agua tibia. El éxito está asegurado. La piel queda hidratada, firme y tersa.

 

 

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