CONSEJOS PARA PREVENIR LOS RESFRIADOS

La Gripe

Generalmente, todos los años ocurre una epidemia estacional de gripes y resfriados. En invierno solemos vernos afectados en algún momento, por alguna de estas dolencias. Sin embargo, los cambios estacionales son los momentos más propensos a sufrir resfriados y gripes. Estos procesos infecciosos, aunque comparten características y síntomas, cursan de forma diferente.

La gripe es una enfermedad respiratoria causada por el virus Influenza. Se considera que es aguda, puesto que su período de incubación es de 48 horas aproximadamente, es decir, se manifiesta a las 48-72 horas después de haber sido infectado el organismo por el virus. Los síntomas gripales duran unos 6-7 días y a partir de entonces comienzan a remitir. En el caso del resfriado, aunque también es una enfermedad vírica, existen una gran variedad de virus que lo pueden causar. En ambos casos, se trata de enfermedades víricas, que se contagian por medio de las gotitas procedentes de la tos y estornudos de las personas infectadas. Hay que tener en cuenta que, durante el periodo de incubación, estas dolencias no manifiestan síntomas, aunque ya pueden ser contagiosas.

En la gripe, los síntomas más comunes son dolores musculares, fiebre elevada, cefalea, dolor de garganta, tos, debilidad y cansancio. En el resfriado común los síntomas más frecuentes son congestión nasal, estornudos o rinorrea y goteo nasal. También puede aparecer irritación, dolor de garganta o tos. En ambos casos la duración de los síntomas es entre 5 y 10 días, pudiendo quedar una molesta tos residual un par de semanas más.

 

Tips para prevenir la Gripe

Debido a que son enfermedades contagiosas que se transmiten con facilidad, te recomendamos 6 sencillas medidas de prevención con la finalidad de reducir la exposición a los virus:

· Utilizar pañuelos desechables. De esta manera no entran en contacto los virus con otras superficies, ni pasan de mano en mano.

          · Taparse la boca al estornudar o toser, preferiblemente con un pañuelo de papel desechable, para evitar que las gotas respiratorias expulsadas contaminen a otras personas.

          · Evitar los sitios cerrados o con aglomeraciones. Estar en un lugar ventilado disminuye notablemente el riesgo de contagio. Alejarse especialmente de ambientes con humo y tabaco, ya que las sustancias oxidativas, tienden a debilitar nuestro sistema inmunológico.

          · Extremar la higiene. Lavarse las manos siempre en momentos clave, como después de sonarse o taparse la boca al toser, después de tocar objetos o superficies que estén en lugares públicos, antes de comer y antes de preparar alimentos. Lavarse las manos a conciencia y dedicarle un tiempo prudente, es una manera eficaz de prevenir el contagio.

          · Rodearte de hábitos saludables y un estilo de vida sano. Es fundamental seguir una dieta equilibrada, repleta de vitaminas y antioxidantes, responsables en gran medida de alejarnos de los resfriados y las gripes.

          · Evitar el contacto con personas que tengan gripe, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados. Por ejemplo, niños, enfermos crónicos y ancianos.

 

Mel i Salut recomienda

La Miel de Bosque se caracteriza por ser una miel no nectarífera, ya que no procede del néctar floral como ocurre con otras mieles, sino de soluciones azucaradas que existen en algunos árboles como en las encinas, robles, castaños y alcornoques de España. A este tipo de miel se le denomina mielato, mielada o rocío de miel y es especialmente rica en polifenoles, sustancias altamente antioxidantes. Además, se caracteriza por ser una miel con un alto contenido en sales minerales. La miel de bosque es ideal para prevenir y tratar los síntomas respiratorios tales como la gripe, el catarro y el resfriado común. Asimismo, es muy efectiva contra los síntomas pulmonares como el asma, la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), la neumonía y la bronquitis.

Como comentábamos anteriormente, tanto la gripe como el resfriado, son de origen vírico. Como consecuencia, el tratamiento más apropiado es el sintomático, es decir, tomar medidas para mejorar el estado general y disminuir los molestos síntomas. Te recomendamos que además de las medidas preventivas para reducir la exposición a los virus mencionadas anteriormente, utilices la Miel de Bosque para prevenir y tratar los resfriados y las gripes. Asegurar el aporte de antioxidantes y sales minerales que la miel de bosque te ofrece, es sinónimo, de un buen funcionamiento del sistema inmune. Su elevada concentración en polifenoles se traduce, entre otras cosas, en una reducción significativa de la frecuencia de infecciones víricas y bacterianas.

Combina estas sencillas medidas con el uso frecuente del Propóleo, una sustancia natural con una elevada eficacia analgésica, antiinflamatoria y antibiótica. Además, es muy recomendable que utilices adaptógenos como la Jalea real o el Polen de flores, para recuperar las fuerzas por completo y mantenerte fuerte, saludable y optimista.

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