CUIDA TU PIEL CON MIEL

Beneficios de la Miel en nuestra zona facial

Es de sobra conocido el efecto beneficioso que aporta la miel a nuestro organismo, no obstante, contribuye también al bienestar de la piel con sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y algunos beneficios más que vamos a ver a continuación:

          · Tiene acción limpiadora y gracias a las enzimas naturales que contiene, es ideal para limpiar la piel en profundidad y eliminar toxinas.

          · Es un magnífico exfoliante que deja la piel revitalizada y muy suave. Además, actúa como regenerante de las células muertas y no es nada agresiva, por lo que se puede usar a diario.

          · Hidratación ideal: gracias al aporte de minerales y vitaminas indispensables que contiene, mantiene la piel humectada durante todo el día, logrando que luzca más flexible y conserve su elasticidad natural.

          · Antienvejecimiento: son muchos los antioxidantes que posee la miel, por lo que su uso retrasa la aparición de los signos de envejecimiento.

          · Para el acné: la miel es ideal para el tratamiento y la prevención del acné debido a sus propiedades antibacterianas, ayuda a abrir los poros de la piel facilitando su limpieza.

Estas propiedades antibacterianas que posee son debidas a que:

         · Contiene una alta concentración en azúcares que mediante un proceso denominado lisis osmótica mata a las bacterias. Cuando una bacteria u hongo entra en el cuerpo, la miel aspira el agua de ese organismo invasor, lo que lo inutiliza, y por tanto inhibe la formación de comunidades de bacterias y debilita su capacidad de actuación.

         · Otros factores que hacen a la miel un perfecto antibacteriano son el peróxido de hidrógeno y el metilglioxal.

         · La miel tiene un pH de 3,5, por lo que su entorno ácido ralentiza el crecimiento bacteriano. Además, contiene Defensina-1, una proteína que producen las mismas abejas y la depositan en la miel y que actúa contra las bacterias.

Todas estas propiedades hacen que sea ideal para prevenir y combatir infecciones tanto en la piel, como en el tracto respiratorio o en el aparato digestivo. La Miel es un producto natural maravilloso y por eso podemos encontrar en el mercado muchas cremas faciales hechas con miel, mascarillas faciales y capilares, champús, jabones y otros; también podemos elaborar cosmética casera con este producto. Hoy os hablaremos de cómo hacer una mascarilla de miel y avena y también de cómo hacer una crema facial natural de miel y jalea real.

Mascarilla casera de Miel y Avena

La miel de abeja es uno de los ingredientes más utilizados para las mascarillas, ya que, como hemos visto, trae grandes beneficios estéticos en la piel, que se multiplican con la presencia de la avena, un cereal muy nutritivo y calmante de la piel. Es rápida de preparar y muy sencilla:

          · Ingredientes: 2 cucharadas de copos de avena molidos, 3 cucharadas de miel y agua (hasta conseguir la consistencia deseada), o bien jugo de limón si deseamos exfoliar la piel y mitigar las manchas.

          · Elaboración: Trituramos los copos de avena bien en una licuadora, un molinillo de café o un procesador de alimentos, hasta conseguir un polvo fino; empleamos un bol para añadir los copos ya triturados y a continuación añadimos la miel y mezclamos bien. Por último, añadimos el agua o el zumo de limón y removemos con una cuchara de madera.

           · ¿Cómo aplicarla? Una vez tengamos la cara lavada y seca, aplicaremos la mascarilla en el rostro y el cuello con la yema de los dedos, haciendo movimientos circulares. Lo dejaremos actuar entre 15 y 30min hasta que se seque y finalmente lo enjuagaremos con agua tibia.

           · ¿Para qué sirve? Esta mascarilla ayudará a remover las células muertas de la piel, logrando así una epidermis limpia y fresca; ya que la avena y la miel tienen alto contenido en vitaminas y nutrientes y poderosas propiedades limpiadoras capaces de remover toda impureza, cuidando la estructura de la piel y maniendo su pH. La avena crea también una barrera protectora que resguarda la piel de las agresiones externas tales como el sol, el frío, el aire, etc. Por lo tanto, su uso frecuente hará que nuestra piel se mantenga alejada de imperfecciones como manchas, granitos, rojeces, poros dilatados, etc.

 

Crema Facial Natural de Miel y Jalea Real

Una crema facial de miel y jalea nos aporta la hidratación y nutrición óptimas que nuestra piel necesita. Su consistencia es bastante densa y está especialmente indicada para pieles maduras y también para pieles secas. A parte de todas las propiedades que nos aporta la miel, la jalea real es una sustancia natural producida también por las abejas, que contiene una composición única en nutrientes y que aportará a nuestra piel muchísima hidratación, por su elevado contenido en agua (60-70%). Además, contiene ácidos grasos que nutren y son ideales para las pieles muy secas o dañadas. Ayudará a tonificar el rostro, a combatir los radicales libres dañinos para la epidermis y a prevenir cicatrices, gracias a su capacidad regeneradora, a la cantidad de antioxidantes que contiene y al importante contenido en vitamina B y Zinc.

A la hora de elaborar una crema casera, son muchas las opciones que tenemos para elegir los ingredientes. Aquí os dejamos nuestra elección:

          · Ingredientes necesarios para envase de 30 ml: 10 ml de manteca de Karité, 5 ml de aguacate, 11 ml de hidrolato de rosa damascena, 1 cucharadita de miel, 2 gramos de glicerina vegetal (como emulsionante), 1 punta de cuchillo de jalea real, 10 gotas de aceite esencial de palo de rosa u otro aceite esencial (según qué aroma queramos), 7 gotas de extracto de semilla de pomelo y 2 gotas de vitamina E natural.

           · Elaboración de la crema facial de miel: Mezclar la manteca y el aguacate y fundir al baño maría hasta que queden integrados. Calentar ligeramente el hidrolato (55ºC) en un recipiente y añadirlo despacio, cucharadita a cucharadita, a la mezcla anterior sin dejar de remover. Incorporar la glicerina vegetal poco a poco, removiendo bien. En otro recipiente mezclar la jalea real con la miel e incorporarlo a la emulsión anterior. Finalmente, añadir el aceite esencial que hayamos elegido, el extracto y la vitamina E. De este modo, ya tendremos preparada nuestra crema facial de miel hecha en casa. Recordar que lo mejor es guardarla en un tarro opaco y bien cerrado, preferentemente en refrigeración.

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