DERMATITIS ATÓPICA

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica o eccema, es una alergia común de la piel que consiste en erupciones pruriginosas y descamativas. Provoca enrojecimiento de la piel y picazón; y es frecuente en niños, pero puede manifestarse a cualquier edad. Sus síntomas son:

          · Picazón

          · La erupción suele aparecer en zonas de flexión como codos o rodillas, pero puede extenderse a otras zonas del cuerpo.

          · Aparecen manchas de color rojo a marrón grisáceo en manos, pies, tobillos, muñecas, pecho, cuello, codos, rodillas y en bebes en rostro y cuero cabelludo.

          · Lo más habitual es sentir la piel seca, rugosa, escamosa, enrojecida y con picor. Pero tampoco es raro ver cambios en la dermis en forma de ampollas que pueden supurar y llegar a formar costras. Es muy importante evitar rascarla para no provocar heridas y prevenir riesgos de infección.

¿Por qué sufro dermatitis atópica?

La piel sana ayuda a conservar la humedad y ofrece protección contra bacterias, irritaciones y alergias.

La dermatitis atópica está relacionada con una variación genética que afecta a la capacidad de la piel de proporcionar esta protección. Esto da lugar a que la piel se vea afectada por factores ambientales, irritantes y alérgenos.

La atopía se desarrolla partir de condiciones genéticas favorables, es decir que hay estudios que demuestran que si uno de los padres tiene la piel atópica la probabilidad de que el niño tenga las mismas características cutáneas es del 30%. Si ambos padres están afectados, la probabilidad es del 70%.

Más allá del factor genético, la piel atópica también se relaciona con:

          · Un sistema inmunológico que funciona de manera exagerada creando una intensa inflamación.

          · Cuando es permeable, la piel permite la entrada de alérgenos (ácaros, polen, pelo de animales y algunas bacterias que causan reacciones inflamatorias).

          · Los alérgenos alimentarios también están involucrados en el sistema digestivo y desencadenan en algunos ataques de eccema.

          · Otros factores como los productos químicos aplicados en la piel, el calor o la transpiración, son irritantes y pueden desencadenar en eccema.

¿Cómo prevenirla?

Se recomienda una serie de sencillas pautas para facilitar la reducción del picor y el rascado y así evitar la disminución de los brotes, como son:

          · Una buena hidratación: si una piel sana ya es importante, la rutina diaria de hidratación en las pieles atópicas es todavía más necesario ya que se trata de pieles muy secas e incluso con tendencia a agrietarse. Se aconseja utilizar productos específicos para pieles atópicas, que protegen en profundidad la barrera cutánea de este tipo de pieles. Si se guarda la crema en la nevera el efecto frío puede ayudar a calmar el picor.

          · Usar jabones con pH neutro ya que benefician el cuidado de la piel sensible. En niños se aconseja utilizar productos que no contengan jabón, porque tiende a resecar demasiado la piel. Tienen que ser productos hipoalergénicos y sin perfumes.

          · Realizar baños cortos en cuanto a la duración, no a la frecuencia. Es importante que las duchas sean cortas y con el agua no muy caliente, ya que esta daña la barrera cutánea.

          · Aplicar las cremas después del baño con la piel húmeda ya que se absorben mejor los principios activos del producto y duran más.

          · Ducharse solo una vez al día y secarse suavemente sin frotar.

          · Evitar temperaturas extremas: el frío y la sudoración empeoran el eccema y por tanto aumentan el rascado y el riesgo de infección.

· Las lanas y fibras sintéticas propician la aparición de lesiones cutáneas. Usar ropa preferiblemente de algodón. A la hora del aclarado, se aconseja hacer un doble aclarado para eliminar totalmente los restos de detergente. No se recomienda el uso de suavizante.

          · Alejar el stress es otra de las recomendaciones, ya que las situaciones de frustración, nerviosismo y stress son factores que disponen a la aparición de brotes.

Sin embargo, la diversidad de agentes desencadenantes hace que no haya un único tratamiento. Los corticoides tópicos, inmunomoduladores o los fármacos biológicos son algunos de los procedimientos que se llevan a cabo para paliar sus síntomas y evitar nuevos brotes.

A no ser que exista una alergia alimentaria, las personas con piel atópica deben seguir una dieta sana y variada, que reduzca la presencia de comidas demasiado calientes, picantes o con azúcares ocultos, muy saladas o condimentadas, con hidratos de carbono refinados o irritantes hepáticos, entre otros.

Además, también se ha demostrado que ciertos alimentos favorecen su aparición, como frutas cítricas, el marisco, la leche, el chocolate o la soja entre otros.

Los mejores remedios naturales para tratar la dermatitis y evitar la cortisona

          · La cúrcuma tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda al hígado a depurar todas aquellas sustancias que alteran la piel. Es adecuada en caso de eccema o dermatitis e incluso psoriasis.

          · El aceite de borraja es adecuado tanto para niños como para adultos que sufren piel atópica o hipersensible. Sus semillas son ricas en ácido gamma-linolenico (GLA), una sustancia que reduce la inflamación en trastornos de la dermis.

          · El EPA es uno de los componentes más importantes del Omega 3. Al ser antiinflamatorio es útil en dermatitis que presenta dolor e inflamación.

          · El Aloe Vera se ha usado desde la antigüedad para tratar cualquier tipo de lesión en la piel. El Aloe posee propiedades bactericidas, antisépticas, regeneradoras e hidratantes.

          · La avena también es un buen aliado contra la dermatitis ya que es un cereal que posee propiedades medicinales y unos valores nutricionales perfectos tanto para el consumo diario, como para aplicarlo sobre la piel.

          · Infusiones de ortiga y diente de león, ambas son excelentes para tratar la dermatitis desde el interior del organismo sin alterar el equilibrio de la piel. Son depurativas y favorecen la eliminación de toxinas que pueden estar perjudicando la salud de nuestra piel.

Además de todas estas soluciones puedes aliviar las molestias preparando tu propio aceite natural en casa con estos ingredientes:

          · 300ml aceite de almendras

          · 3 cucharadas de hinojo

          · 3 cucharadas de caléndula

          · 2 cucharadas de manzanilla

          · 1 cucharada de harina de avena

Elaboración:

          · Para su elaboración, mezclar todos los ingredientes en un envase de cristal de 50ml, dejar macerar 20 días, filtrar y conservar protegido de la luz.

          · Aplicar 3 veces al día en las zonas afectadas.

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