¿EN BUSCA DE LA FELICIDAD? LA SEROTONINA Y SU IMPORTANCIA PARA NUESTRA SALUD

En ocasiones aparecen sentimientos y emociones que desconocemos su origen, a lo largo del artículo descubriremos cómo el tener niveles altos o bajos de serotonina influye en los estados anímicos. Además, aprenderemos maneras de aumentar los niveles de dicha hormona para favorecer un buen estado de ánimo así cómo qué ocurre cuando existen bajos o altos niveles de serotonina.

¿Qué es la serotonina?

La serotonina es una hormona que produce nuestro cuerpo en mayor medida en el intestino y en menor medida, pero con gran carga de actuación sobre el sistema nervioso, en el cerebro. Su composición química es 5-HT, es decir que las señales que produce la serotonina van directas al sistema nervioso donde a partir de la transformación del triptófano se descodifican.

Ésta hormona también es conocida como la hormona de la felicidad ya que actúa sobre nuestras emociones, junto a otros neurotransmisores, equilibrando nuestros estados anímicos, logrando un cierto nivel de bienestar psicológico. Además de regular los estados de ánimo, se encarga de controlar el apetito, regular el sueño, intervenir en la libido y el deseo sexual, la percepción, la recompensa, la memoria y la atención.

La serotonina y la depresión

Antes de nada, hay que tener en cuenta que, a pesar de estar íntimamente enlazados, se desconoce qué se produjo primero, si los bajos niveles de serotonina o la depresión. Por lo tanto, hoy en día se diferencian dos tipos de depresión, la depresión exógena y la depresión endógena. Así pues, la depresión que viene dada por las malas experiencias que tiene la persona con el medio externo viene a ser la depresión exógena, la cual hace que los niveles de serotonina disminuyan. Mientras que la depresión endógena sería aquella en la cual nuestro cerebro está produciendo menor cantidad de serotonina dando lugar a la aparición del trastorno depresivo.

Como hemos comentado al principio del artículo, la principal función de la serotonina es la regulación del estado emocional por lo que no es de extrañar que, si hay bajos niveles de serotonina en el cuerpo, aparezcan sentimientos de malestar, irritabilidad, y enfados que conduzcan a la persona a la depresión. Por ésta razón, debería de procurarse mantener unos niveles de serotonina en el cuerpo equilibrados.

Alimentos que nos aportan serotonina

Los alimentos más ricos en serotonina son los hidratos de carbono, como el pan, la patata o la pasta, sin embargo, nuestro cuerpo es capaz de fabricar serotonina a partir de la transformación de otros alimentos que contienen triptófano, ácidos grasos omega 3, zinc o magnesio.

El triptófano se puede adquirir a partir de lácteos y sus derivados. Un vaso de leche antes de acostarse ayuda a conciliar el sueño, esto es debido a su alta concentración de triptófano. La carne, en especial pavo, conejo o pollo, tiene una gran cantidad de triptófano, por eso al comerlos estaremos asegurando un buen equilibrio en los niveles de serotonina. Además de éstos alimentos, contienen triptófano el pescado azul, los huevos, las legumbres, los cereales, los frutos secos, las frutas ácidas, las verduras y hortalizas, las semillas de girasol y las de sésamo.

Entre los ácidos grasos omega 3 necesarios para la síntesis del triptófano, encontramos el pescado, el marisco, los frutos secos, el tofu, el aceite de linaza, en las espinacas y en especias tales como el orégano y la albahaca.

El magnesio lo podemos adquirir de diferentes alimentos, éste interviene en la producción de triptófano. Sobre todo lo encontramos en frutos secos tales como almendras, nueces y anacardos. Otros son el salvado de trigo, las espinacas, las semillas de calabaza, las legumbres, el aguacate y el chocolate.

Por último, el zinc, necesario para la síntesis del triptófano y la producción de serotonina, lo encontramos en el chocolate, la soja, las alubias, las lentejas, los garbanzos, la levadura de cerveza, las espinacas, las ostras y las algas.

Signos que advierten de un bajo nivel en serotonina

Cómo hemos estado viendo a lo largo del artículo, niveles de serotonina puede estar relacionados con la depresión. Los signos más significativos son:

          · Fatiga e insomnio

          · Irritabilidad e ira

          · Cambios de ánimo, tristeza o apatía.

          · Angustia y ansiedad

          · Hipersensibilidad emocional.

Hábitos para ganar serotonina

Existen ciertas conductas externas que pueden facilitar el aumento de la producción de serotonina. Que se realicen éstas conductas o no dependerán de uno mismo, por lo que requerirá un esfuerzo extra para poder conseguir aumentar los niveles de serotonina. A veces es complicado, pero si se quiere, todo es posible.

          · Dormir entre siete y ocho horas al día puede hacer que aumenten los niveles de serotonina gracias a que dormir disminuye los niveles de adrenalina y cortisol producidos por el estrés generado a lo largo del día.

          · Experimentar emociones positivas al realizar acciones que nos gustan aumentan los niveles de serotonina, así como el reír y divertirse. Por esa razón, realizar actividades nuevas, relacionarse con los amigos y familiares, disfrutar de las pequeñas cosas del día a día, etc. harán que te sientas mejor y aumenten tus niveles de serotonina.

          · Realizar ejercicio físico y relajación, yoga, meditación, etc. además, generaras endorfinas, otra hormona que actúa en los estados de ánimo y hace que se genere más cantidad de serotonina.

          · Por último, hay que evitar comer alimentos que contienen muchos azúcares refinados y alimentos excitantes como el café o el alcohol, ya que éstos disminuyen los niveles de serotonina.

El síndrome de exceso de Serotonina o   síndrome serotoninérgico

A lo largo del artículo hemos visto como aumentar los niveles de serotonina hacen que tengas un mejor estado de ánimo, sin embargo, tener niveles de serotonina demasiado altos conlleva el riesgo de padecer el síndrome serotoninérgico. Éste síndrome es más frecuente en pacientes que se medican con antidepresivos, o bien por sobredosis o bien por la interacción con otros medicamentos que hacen que aumenten los niveles de serotonina.

Los síntomas de éste síndrome aparecen a las pocas horas de alcanzar la sobredosis o la interacción con otros medicamentos, pudiendo llegar a ser muy graves. La triada característica del síndrome es la disfunción autonómica, la neuromuscular y la neurológica.

En conclusión, nuestro estado de ánimo depende no sólo de las experiencias del día a día, sino de lo que hagamos o no con nuestro cuerpo y nuestras conductas, así como del hacer ejercicio o alimentarse bien. Por lo tanto, debemos observar cómo nos sentimos, qué puede estar pasando y de dónde puede venir dicho estado de ánimo para ver si podemos poner remedio y equilibrar de nuevo nuestros niveles de serotonina.

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