LA TEMIDA ANEMIA

Los cambios estacionales, el estrés en el trabajo o las alteraciones en el ritmo de vida en general, pueden hacer que nos encontremos más cansados y decaídos que normalmente. Sin embargo, debemos considerar y tener siempre presente que puede haber una causa fisiológica debajo de esos cambios.

Sobre todo, cuando hablamos de cansancio, lo primero que nos viene a la mente es la temida anemia ferropénica. Por ello, en este post hablaremos de la anemia, de cuáles son sus causas, de qué remedios tenemos para combatirla y de la importancia de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable para estar siempre con las pilas cargadas.

¿Qué es la anemia y a qué se debe?

La anemia es una enfermedad de la sangre que se define como la disminución de la concentración de hemoglobina en el organismo en unos valores concretos, siendo estos valores distintos en el hombre y en la mujer. Esta hemoglobina de la que hablamos, es una proteína que se encuentra en el glóbulo rojo, que se une al oxígeno y que permite que éste sea transportado y utilizado por todos los tejidos del organismo. Además, como componente principal de la hemoglobina se encuentra el hierro.

Cuando los niveles de esta hemoglobina son bajos (por tanto, también lo son los niveles del hierro) vemos que aparecen unas señales que nos indican que algo no va bien como: cansancio, palidez, baja tolerancia al movimiento y ejercicio, ritmo cardiaco alterado e irritabilidad entre otros.

Son muchos los motivos que nos pueden llevar a tener unos niveles de hemoglobina bajos:

          · Dieta deficiente en hierro: dietas poco variadas, restrictivas o que suprimen la presencia de algunos alimentos, al final nos van a llevar a carencias nutricionales, pudiendo desencadenar en patología como la anemia.

          · Mala absorción de hierro a través del tubo digestivo: esto se puede dar en determinadas patologías digestivas e intolerancias en las que nuestro tracto digestivo no absorbe con la eficiencia adecuada este nutriente.

          · Sangrados o hemorragias no controladas: a destacar las hemorragias producidas durante la menstruación, ya que pueden llegar a ser abundantes en algunas mujeres y derivar en déficit de hierro.

Las necesidades de hierro, aumentan en función del periodo de la vida en el que nos encontramos, por lo que, en niños, embarazadas y mujeres en edad fértil, es muy común que se dé el déficit de hierro.

La importancia del Hierro

El hierro es un mineral que se encuentra distribuido ampliamente en la corteza terrestre y que por tanto va a formar parte de los alimentos que tomamos, ya sean animales o vegetales. Y en nuestro organismo es fundamental, ya que forma parte de:

          · Hemoglobina: como ya adelantábamos en apartados anteriores, es la proteína presente en la sangre encargada de transportar oxígeno a todas nuestras células. Aproximadamente 2/3 del hierro corporal se encuentra unido a esta proteína, y su labor es esencial puesto que sin oxígeno nuestras células no podrían obtener energía.

          · Mioglobina: es una proteína muy parecida a la hemoglobina, pero no forma parte de la sangre, sino del músculo; lo que permite almacenar el oxígeno en ese músculo para que pueda darse la contracción muscular.

          · Citocromos: son enzimas, es decir, sustancias que favorecen que se dé una reacción química en el organismo. Son esenciales para que la célula pueda formar energía y para el correcto funcionamiento de las membranas y mitocondrias celulares.

          · Transferrina: también permite que el hierro circule por el torrente sanguíneo.

          · Lactoferrina: está presente en la leche materna, y es el motivo por el que los lactantes alimentados con leche materna no suelen tener déficit de hierro.

          · Ferritina: es la principal reserva de hierro de nuestro organismo. Se encuentra localizada en el hígado, el bazo, la médula ósea y el plasma.

Pero a través de los alimentos que ingerimos, el hierro se encuentra en forma de hierro hemo y de hierro no hemo. El hierro hemo es aquel que forma parte de la mioglobina y hemoglobina y por tanto el que mejor se absorbe, el cual podemos encontrar en productos de origen animal. El hierro no hemo lo encontramos en plantas y cereales y el organismo encuentra más dificultad a la hora de absorberlo.

Enriquece tus platos con hierro

A través de nuestra dieta y de la alimentación, podemos encontrar el remedio perfecto para la anemia, ya que existen algunos alimentos especialmente ricos en hierro:

          · Vísceras y carnes rojas: como hemos visto, el hierro forma parte de estos tejidos y es el principal depósito de almacenamiento. Pero cuidado, porque por su contenido en grasas no son una opción a considerar con asiduidad; es decir, se puede valorar el consumo de estos alimentos una vez por semana o una vez cada dos semanas, pero consumirlos a diario puede traernos otros problemas, aunque lo utilicemos como remedio para la anemia.

          · Frutos secos.: aprovecha y empieza a añadirlos a ensaladas, cremas e incluso como acompañante a una fruta a media mañana o en la merienda. Además de aportarte hierro, te aportarán saciedad por su contenido en fibra y otros muchos minerales.

          · Moluscos bivalvos: mejillones, almejas, navajas… Este tipo de animales presentan gran contenido en este mineral porque están continuamente filtrando agua y el hierro se almacena en sus tejidos. Prueba algo nuevo y añádelo en la ensalada, cuando hagas salpicón o como topping en cremas frías o calientes.

          · Cereales integrales: si aún no has dado el paso de pasarte a los cereales integrales, este es el momento de ir comenzando a cambiar pastas y arroces blancos o refinados por integrales, ya que su interés nutricional es mayor.

          · Algunos vegetales de hoja verde como las espinacas. Utilízalos de base en crudo para elaborar ensalada, o también con otros vegetales en cremas, revuelto, tortilla…

Como puedes ver no nos limitamos a un único alimento a la hora de enriquecer en hierro nuestros platos, así que seguro que encontrarás el tuyo para mantener a la anemia a ralla.

Como ya sabéis, en Mel i Salut disponemos de una plantilla formada de nutricionistas que seguro podrán ayudarte a comer mejor y a hacer que vuestra alimentación sea el remedio para la anemia.

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