¿POR QUÉ FRACASAMOS EN LAS DIETAS?

En el blog de hoy abordamos un tema que nos preocupa a tod@s: ¿por qué decido ponerme a dieta y no pierdo peso o la abandono?

“Ponerse a dieta” es algo muy común, de cara al verano o después de los excesos de las navidades. Decidimos que debemos tomar otro rumbo con respecto a la alimentación, comer más sano, variado, empezar un estilo de vida saludable etc.  Sin embargo, hay varias razones que pueden hacer que flaqueemos o que abandonemos nuestro intento de llevar una vida más saludable y que por tanto haya un fracaso en la dieta.

Es interesante analizar todos estos factores que puedan retrasar nuestro objetivo…

Por Hambre

El hambre es una situación muy incómoda, y es una respuesta fisiológica en la que nuestro organismo nos intenta decir que necesita nutrientes, que necesita comer. Si esta sensación os acompaña durante vuestro cambio de estilo de vida, es probable que abandonéis y fracaséis.

Claro está que cada persona es distinta y su organismo funciona de una manera diferente. Pero hay algunos trucos que pueden ayudaros a no pasar hambre como:

· Intentad hacer 5 comidas al día y no saltaos ninguna comida: esto nos ayudará a llegar con menos hambre a la comida siguiente y por tanto no nos daremos el típico atracón.

· Hay alimentos saludables que puedes incluir a cualquier hora si tienes hambre, en función de los objetivos de pérdida de peso, ya que son saciantes: frutos secos, verdura cruda, fruta… Incluso las infusiones son un gran aliado, que además nos permitirá hidratarnos y favorecer la diuresis.

Además, para evitar fracasos en la dieta, es importante que escuchéis vuestro cuerpo, vuestras necesidades, y que intentéis aprender a distinguir cuándo vuestro cuerpo tiene realmente hambre y cuándo está aburrido y perezoso y lo primero que se nos ocurre es comer.

Por las emociones

Es bastante común asociar el término “dieta” con restricción o prohibición, términos negativos que hacen que empecemos con una actitud negativa. Por el contrario, lo que debemos hacer es asociar la dieta con variedad y con equilibrio. Si partimos con una mala actitud, va a influir negativamente en nuestro estado de ánimo, perderemos la motivación y por consiguiente abandonaremos la dieta.

Por otro lado, este apartado es complejo y pueda dar mucho que hablar, ya que solemos reflejar nuestras emociones tanto positivas como negativas en la alimentación. Por ejemplo, si tenemos un mal día, nos permitimos un capricho de cena o de postre, que seguramente no sea la opción más saludable. Pero ocurre lo mismo en el lado opuesto de las emociones, para celebrar un triunfo o un logro también nos decantamos por opciones poco saludables, como por ejemplo el alcohol. Siempre se ha dicho que en el término medio está la virtud, y debemos ser conscientes de si todo lo que ingerimos realmente lo necesitamos o no.

El estrés o la ansiedad casi que forman parte de nuestro día a día, y pueden hacer que no optemos por los alimentos más saludables y que volquemos todos esos problemas que hayamos tenido en el trabajo o en nuestra vida personal en los alimentos que tomamos.

Las emociones en general, sean positivas o negativas, forman parte de nuestro día a día y debemos aprender a gestionarlas con el tiempo, para que al final nuestras sensaciones no se traduzcan en comer.

Por los compromisos sociales

Asumámoslo, es difícil decir que no. Es difícil negarse cuando estás en un entorno agradable, con amigos, riendo, conversando. Muchas veces estas situaciones ponen patas arriba toda la planificación semanal. Tened en cuenta que de nada nos sirve contar calorías, pesar alimentos, hacer malabares con cuándo y qué puedo cocinar, si luego llega el fin de semana y no nos ponemos límites.

Siempre nos será útil tener en cuenta estas premisas:

· Intentad evitar las bebidas alcohólicas en la medida de lo posible: nos aportan calorías sin ningún nutriente más, favorecen la deshidratación y en su metabolización se consumen algunas vitaminas.

· Nos decantaremos en las salidas por alimentos vegetales, que son muy saciantes y proporcionan colorido y distintas texturas a nuestros platos. Y los acompañaremos de una proteína de calidad sin grasa: legumbres, carnes magras, huevo…

· Evitaremos postres si hemos comido en abundancia; una infusión, o una onza de chocolate de alta pureza si queremos algo dulce, puede ser el postre perfecto.

Por los caprichos

Es normal sentir apetencia por algo concreto en algún momento puntual, pero no debemos dejar que se convierta en una norma y una rutina. Un capricho es eso, algo que hacemos puntualmente; si se convierte en una pauta, si que puede hacer que fracasemos en nuestra dieta.

Algo que seguro nos va a ayudar es no tener tentaciones en casa. Si sabemos que el fin de semana vamos a salir y nos vamos a exceder con ciertos alimentos como el alcohol, postres y bollería, debemos intentar evitar tener estos alimentos a mano en nuestro día a día. Si no los tenemos a mano, solo los consumiremos en momentos en los que, por decirlo de alguna manera, no quede más remedio. Esto no quiere decir que como son alimentos que no tenemos en casa, estemos prácticamente obligados a consumirlos en alguna salida. Siempre hay que ser consciente de lo que estamos comiendo, y de si realmente nuestro cuerpo lo necesita o no.

Cómo evitar fracasar en nuestra próxima dieta

Hemos ido dando algunas claves y consejos a lo largo de este post, pero para garantizar que no fracasamos en la dieta, y que tenemos éxito debemos tener en cuenta:

· Una dieta variada y equilibrada, no es sinónimo de restricción de alimentos: podemos comer de todo en su justa medida.

· Si te decides a hacer dieta y no quieres fracasar, hazlo por ti y por tu salud.

· Intentad tener un estilo de vida activo, id caminando a los sitios, y no tengáis pereza en invertir 10 minutos más de tiempo en ir al trabajo o a la compra andando.

· Cualquier tipo de ejercicio físico siempre es mejor que ninguno, y mejor aún si tenéis un apoyo de familiares y amigos que os acompañen. Buscad actividades al aire libre que gusten a toda la familia y que podáis hacer juntos.

· Si tenéis dudas es importante que no realicéis una dieta vosotros/as solos/as; pedid ayuda a vuestro entorno y sobre todo a la figura del dietista-nutricionista, que os podrá planificar una dieta adaptada a vuestras necesidades, gustos y objetivos.

Desde Mel i Salut os recordamos la importancia de una alimentación variada y estilo de vida saludable. Además, en todas nuestras tiendas disponéis de personal formado en nutrición y dietética, que os puede asesorar en cuanto a alimentación y suplementación. Y por supuesto, podéis pedir cita en cualquiera de nuestras tiendas con el nutricionista, para empezar a modificar vuestro estilo de vida y llevar una alimentación más saludable.

Añadir un comentario

Tu correo electrónico no será publicado. Los campos requeridos están marcados