PRINCIPALES CAUSAS DE LOS TRASTORNOS ALIMENTICIOS EN ADOLESCENTES

¿Qué son los trastornos alimenticios?

Todo trastorno viene dado por un cambio irracional de la conducta humana, por lo tanto, cuando hablamos de un trastorno alimenticio, nos estamos refiriendo a un cambio anómalo en la conducta alimenticia lo cual ocasiona daños graves tanto a nivel físico como psicológico llegando a afectar a todas las áreas importantes de su vida.

Dicha conducta viene relacionada con la imagen mayoritariamente negativa que la persona tiene de sí misma, por lo que toda su atención se centrará en su peso, su figura corporal y por lo consecuente en cómo se alimenta.

Como entender el porqué de los trastornos alimenticios

El cerebro humano es en ocasiones vulnerable a los factores externos. Por ésta razón, no es de extrañar que ciertas palabras, hechos, problemas personales, problemas sociales, económicos, la publicidad e incluso el anhelar ser reconocido por los demás, dañe a la persona sin apenas darse cuenta. Éste tipo de trastorno llega al individuo de manera gradual.

Al comienzo, puede ser que la persona tenga ciertos pensamientos que le ronden la cabeza y no puedan quitárselos de la mente, poco a poco esos pensamientos se vuelven conductas y sin más, se convierten en un estilo de vida insano el cuál se interioriza como algo normal incluso siendo perjudiciales para su salud recurriendo a malos hábitos alimenticios.

Las principales causas y factores de riesgo de los trastornos alimenticios

Existen muchos factores externos e internos que influyen en los trastornos de la alimentación. A pesar de que cada persona es un mundo, los siguientes factores son los más comunes en éste tipo de trastornos.

          · La genética y la biología de la persona pueden ser determinantes del cambio conductual, por lo tanto, ciertos genes pueden aumentar el riesgo de padecer trastornos alimenticios. A su vez, cambios químicos a nivel cerebral pueden modificar estructuras mentales.

          · Tanto los factores psicológicos como los emocionales también pueden verse implicados en los trastornos alimenticios. Como ya hemos dicho anteriormente, éstos pueden ser la baja autoestima, el reconocimiento, los comportamientos impulsivos, malas relaciones, estrés, ansiedad, depresión…

          · La edad y el género es otro de los factores de riesgo. A pesar de que en todas las edades y cualquier género puede padecer trastornos alimenticios, son más propensos en adolescentes y entrando a la madurez, así como en las mujeres.

          · Llevar a cabo dietas que no están siendo supervisadas por ningún profesional pueden causar trastornos en la alimentación. El pasar hambre o el adelgazar, puede afectar a nivel cerebral, lo que conlleva a conductas restrictivas, incluso dañinas para la salud.

          · Por último, los antecedentes familiares pueden llegar a ser otro factor de riesgo, pues un adolescente puede llegar a imitar conductas que ven como normales dentro del seno familiar.

La anorexia nerviosa

Las principales características de la anorexia nerviosa son que el peso corporal es muy bajo, existe un miedo a aumentar de peso y la imagen que tiene la persona sobre su cuerpo se ve distorsionada de lo que sería la realidad.

Ésta idea distorsionada de la realidad hace que la persona centre toda su atención en el peso y en su figura corporal. Limitará sus comidas para que sean lo más bajas posibles en cuanto a calorías, realizará ejercicio excesivo para perder más peso incluso levantándose a media noche para realizar ejercicio o tras las comidas, tomará laxantes, vomitará, y así una variedad inmensa de estrategias todas centradas en bajar de peso. Todas éstas conductas llevan a la persona a padecer importantes peligros de salud, incluso pudiendo llegar a la muerte.

La bulimia nerviosa

La bulimia consiste en episodios de atracones con posteriores purgas lo que hace que la persona sienta que no tiene el control sobre su propia alimentación. Es posible que siendo consciente la persona de que éstos atracones van a suceder, intenten controlar el resto de las comidas siendo éstas muy bajas en calorías.

Éstas conductas aparecen cuando la persona se siente culpable, tiene miedo a subir de peso o incluso por vergüenza, por ello, intentarán deshacerse de las calorías de más ingeridas durante los atracones mediante métodos no muy saludables como es el vomitar o con el uso de laxantes. Al igual que en la anorexia, quien padece de bulimia tiene una imagen de su cuerpo distorsionada, sin embargo, su aspecto puede que sea normal o incluso con algo de sobrepeso. La bulimia tiene efectos muy negativos para la salud de la persona además de ser potencialmente mortal.

Trastorno alimentario compulsivo

La persona que tiene un trastorno alimentario compulsivo tiene atracones de comida con sensación de no poder parar. Comen mucho, en poco tiempo, a pesar de sentirse llenos siguen comiendo y no pueden parar incluso cuando no tienen ganas de comer más.

Después de los atracones, al igual que en la bulimia, se sienten culpables, sienten vergüenza o se enfadan consigo mismo. Sin embargo, no realizan ninguna conducta que les haga eliminar esas calorías de más ingeridas, evitan comer delante de la gente para que no vean lo que están haciéndose. Su aspecto físico puede ser normal, con algo de sobrepeso o incluso con obesidad. Éstas conductas hacen que la persona pueda padecer importantes peligros de salud.

Como afrontar los trastornos alimenticios

Existen ciertas estrategias para prevenir que se llegue a padecer trastornos alimenticios. A continuación, daremos algunos consejos:

          · No realizar dietas restrictivas con niños o adolescentes. Realizar dietas puede influir en el buen aprendizaje de los alimentos de los más pequeños. Sin embargo, el fomentar una dieta equilibrada ayudará a formar buenos hábitos alimenticios, sin tener que recurrir a dietas.

          · Hablar con ellos. Cuanto más conocimiento tengan de los buenos hábitos alimenticios, menor será el riesgo de caer en hábitos perjudiciales para su salud. Corregir ideas erróneas sobre los alientos es bueno para que no cometan malas conductas, así como hacerles ver cuáles son las consecuencias que ello pueda tener. Existen páginas web sin bases científicas que dan muchos consejos para adelgazar de forma rápida y sin un profesional que lo avale, es por ello que es importante que los niños y adolescentes sepan reconocer éstos engaños.

          · Reforzar la autoestima. Habla con él o ella para saber qué imagen tienen de sí mismos y si se quieren. Sí su imagen se ve afectada y tiene una baja autoestima, refuérzasela, hazle ver que cada persona es maravillosa tal y como es y que con amor, dedicación y buenos hábitos pueden mejorar la persona que son en ese mismo momento sin tener que compararse con nadie. No digas cosas malas de su imagen y menos delante de ellos, pues cómo ya dijimos, las palabras pueden dañar a las personas. La adolescencia es un camino arduo donde van a notar muchos cambios en su cuerpo, ayúdale a valorarse y crecer lo más sano posible.

          · Acudir a un profesional. Si notas que hay cambios en la conducta del menor, no dudes en preguntar a un profesional para identificar posibles conductas que puedan desembocar en trastornos de la alimentación. Ellos tienen herramientas que pueden facilitarte para guiar a los adolescentes por el buen camino.

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