RECUPÉRATE DE LA NAVIDAD

Cuando llega la Navidad suelen llegar con ella también unos kilitos de más, puesto que son días de celebraciones en todos los entornos; nos reunimos con los amigos, familia y compañeros de trabajo para comer y cenar y así celebrar que se acerca el final de todo un año, y el comienzo de uno nuevo con nuevos propósitos.

Lo ideal es cuidarnos todos los días del año y evitar atracones, aunque sean los días clave en cuanto a celebraciones, así que con el objetivo de evitar ganar peso durante la Navidad podemos tomar nota de algunos consejos:

· Practicar deporte de cualquier tipo, hacer alguna caminata sería un buen comienzo.

· Si en la comida o en la cena de un día señalado nos excedemos (Nochebuena, Nochevieja, Navidad, Año Nuevo…) intentaremos compensar este exceso en la siguiente comida tomando platos muy ligeros, donde los protagonistas sean las verduras y las sopas ligeras.

· A pesar de la variedad y la cantidad de comida que se suele servir esos días festivos, intentar probar un poco de cada sin llegar a saciarse en exceso, sea el plato que sea (aperitivos, turrones, etc).

· Servirse cantidades pequeñas en el plato.

Vuelve a la rutina

Si a pesar de tomar medidas para mantener nuestro peso a raya se nos ha ido un poco de las manos, tendremos que ponernos manos a la obra y hacer algo para recuperar nuestra salud y bienestar. Después de tantos días de festividades y excesos de todo tipo, el cuerpo pide a gritos volver a la normalidad cuanto antes, tener la rutina de siempre y llevar unos horarios concretos que organicen nuestro día a día. Uno de los propósitos más comunes para Año Nuevo es perder peso, y para ello podemos prestar atención a algunas recomendaciones…

Hidratarse correctamente

Aumentar la ingesta diaria de agua nos ayudará a rehidratarnos después del exceso de bebidas alcohólicas y de refrescos que hemos tomado durante las fiestas. Cuando ingerimos alcohol el cuerpo se deshidrata produciendo un retraso en las digestiones y provocando hinchazón, a parte de las calorías que aporta por sí solo.

Para incrementar la ingesta de agua diaria podemos tomar a primera hora de la mañana una taza de agua tibia con zumo de limón natural, esto nos vendrá genial para detoxificar el organismo. Además, llevarnos una botella de 2L con nosotros e ir bebiendo durante todo el día hasta acabarla, es una buena manera de controlar el agua que bebemos; hay que tener en cuenta que si hacemos deporte la ingesta tendrá que aumentar.

Cuida algo más tu alimentación

Una vez pasadas las fiestas es frecuente que nos sintamos hinchados y con las digestiones pesadas… Con algunos hábitos sencillos, nos sentiremos mejor e incluso conseguiremos perder algo de peso. Podemos empezar por espaciar las comidas que hacemos durante el día y evitar el picoteo entre horas, ya que esto mejorara el vaciamiento gástrico y una ingesta menor de calorías totales. En algunos casos se puede hacer ayuno durante algunas horas al día y realizar solo 3 comidas diarias, esto mejora la capacidad digestiva. Otro consejo sería evitar comer fruta justo después de las comidas principales, esto es así porque interfiere en la digestión provocando más producción de gases y menor absorción de nutrientes, así como es preferible beber agua antes o después de la comida, y no mientras comemos.

Después de tantas celebraciones en casa es muy probable que haya sobrado algo de comida, en vez de consumirla en los días siguientes, podemos congelarla e ir sacándola poco a poco, por ejemplo, dejarla sólo para los fines de semana, ya que suelen ser alimentos bastante calóricos. Entres emana es recomendable optar por el consumo de alimentos ligeros como las verduras, las frutas, carnes blancas y pescado cocinados al horno o a la plancha, huevos cocidos o en tortilla y legumbres. Los caldos ligeros, cremas de verduras y sopas son buenas elecciones porque son saludables y además nos hacen entrar en calor en los días de invierno.

Incrementar la cantidad de fibra en nuestra alimentación es una medida ideal para limpiar nuestro organismo y también nos va a ayudar a perder peso. Además, contribuye a eliminar lo que nuestro cuerpo no necesita, nos regula el tránsito intestinal y a su vez nos sacia, por lo que ingerimos menos cantidad de comida. Si no estamos acostumbrados a tomar alimentos ricos en fibra los incluiremos progresivamente para evitar problemas digestivos.

Depura tu cuerpo

Los excesos nos hacen acumular toxinas y sentirnos faltos de energía, por eso es recomendable seguir un plan de depuración para el organismo después de la Navidad. Para conseguirlo empezaremos por disminuir los alimentos muy ricos en carbohidratos e incrementar en nuestro día a día la ingesta de líquidos, ya sea tomando más agua mineral, caldos ligeros, sopas vegetales, licuados naturales de frutas y verduras, etc.

Los alimentos estrella para elaborar caldos depurativos son el puerro, el apio y la cebolla; ya que son muy ricos en minerales, fibra y agua y unos potentes diuréticos que consiguen limpiar de impurezas nuestro organismo y nos ayudan a perder peso.

Tomar infusiones y tisanas también nos va a ayudar en esta etapa de desintoxicación. Se pueden tomar entre horas o después de las comidas, ya que hay algunas plantas como el hinojo, la menta o la manzanilla que mejoran las digestiones y relajan el estómago. Además, las hay con propiedades depurativas y detoxificantes como son ortosifón, achicoria, diente de león, cardo mariano, ortiga… Todas estas plantas son de sabor amargo y estimulan la producción de bilis mejorando las digestiones y ayudan en la limpieza del hígado eliminando las toxinas fuera del cuerpo. Tomar infusiones de hojas de también es una muy buena elección, sobre todo el verde y el rojo, ya que son muy diuréticos y contribuyen a perder peso.

A parte de desintoxicarnos con la alimentación, también evitaremos el alcohol y el tabaco, o al menos reduciremos la dosis si se toma mucha cantidad de alcohol o de tabaco de forma habitual.

Practica algo más de ejercicio físico

Es más que imprescindible si queremos mejorar nuestra salud practicar cualquier tipo de deporte, además nos encontraremos más enérgicos y más ligeros. Empezar a hacer ejercicio es junto al de perder peso, el propósito más común para el inicio del Año Nuevo, y es que para obtener buenos resultados deben ponerse en marcha los dos a la vez, si no es así es muy probable que fracasemos en nuestros objetivos.

Al menos media hora cada día es muy recomendable salir a caminar a paso ligero, hacer bicicleta, ir a correr…o cualquier ejercicio que nos guste practicar.  La clave está en realizarlo de manera moderada y regular, lo que nos ayudará a quemar grasas, depurar nuestro cuerpo a través del sudor, a estar más activos física y mentalmente y sentirnos muchísimo mejor.

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