SIÉNTETE BIEN CON TU DIGESTIÓN

La importancia del sistema digestivo para nuestra salud

La digestión es el proceso por el cual nuestro organismo descompone las moléculas de los alimentos y los transforma en nutrientes para, así, generar energía.

Si la digestión no se realiza correctamente no aprovechamos los nutrientes de los alimentos y nuestro cuerpo produce toxinas responsables de problemas como diarrea, fatiga, gastroenteritis o déficit de vitaminas. Por tanto, si quieres gozar de una excelente salud es esencial tener una buena digestión.

La digestión perfecta comienza en la boca, que se encarga de triturar los alimentos y empezar a descomponerlos gracias a la saliva. Por lo que comer deprisa sin masticar lo suficiente es hacerle un flaco favor a nuestra digestión, y, por lo tanto, a nuestra salud en general.

Unas buenas pautas para favorecer una digestión completa y evitar molestias, es dejar el estrés a un lado a la hora de comer, masticar y salivar bien cada bocado y distribuir las raciones de comida en pequeñas cantidades a lo largo del día. Así mismo, para prevenir digestiones lentas y pesadas hay que comer y dejar pasar, como mínimo, dos horas antes de irse a dormir, sobre todo si se sufre de hernia de hiato u otras enfermedades estomacales.

Para un buen funcionamiento del aparato digestivo es fundamental beber abundante agua, mantenerse activo, intentar mantener un horario regular de comidas, evitando los períodos de ayuno prolongado y también los excesos.

Comer bien = Mejor sistema digestivo

No solo es importante para nuestra digestión qué alimentos comemos, si no también cómo los comemos. Comer pausadamente, masticar con conciencia, comer en un ambiente tranquilo, cenar temprano y evitar comidas demasiado pesadas y contundentes, beneficiará a nuestras digestiones.

Todo el proceso de digestión supone un trabajo intenso para el sistema digestivo, por lo que cuidarlo se hace preciso para conservar su correcto funcionamiento.

El aparato digestivo funciona con hábitos, por lo que es recomendable mantener unos horarios. Es interesante que cuando nos sentemos a comer no estemos pendientes de la tele u otras cosas, debemos centrarnos en lo que vamos a comer, para masticar despacio y ser conscientes de la cantidad de alimento que estamos consumiendo. Cuando estamos nerviosos segregamos enzimas que dificultan la digestión, por eso decimos que hay que comer tranquilamente y sin prisa. Además, debemos de intentar cenar dos o tres horas antes de irnos a la cama, así facilitaremos la digestión.

La mayoría de las molestias abdominales que presentamos no conllevan trastornos patológicos, si bien es verdad que pueden resultar muy desagradables y en todo caso conviene consultar con el médico para descartar problemas mayores.

En nuestra dieta diaria, muchas veces, incluimos productos que originan digestiones lentas o pesadas. Por eso es recomendable hacer una selección adecuada de los alimentos, que junto con el mantenimiento de unos hábitos correctos, es una de las claves para regular el proceso digestivo y evitar posibles malestares. Veamos qué ingredientes favorecen y agilizan este sistema.

Productos naturales para evitar las digestiones pesadas

          · Yogur: es uno de los alimentos que más favorecen la digestión por su contenido en probióticos. Los probióticos son microorganismos vivos, como bacterias y levaduras, presentes en los alimentos. Ayudan a mantener un buen tránsito intestinal y fortalecen el sistema inmune ayudando a preservar la salud de la flora intestinal.

          · Col fermentada: Un par de cucharadas antes de las comidas, estimula la producción de los ácidos estomacales que intervienen en la digestión. Contiene bacterias beneficiosas para los intestinos, que equilibran la flora intestinal y ayudan a mantener el buen tránsito.

          · Piña: La piña es un alimento que puede consumirse para aliviar la hinchazón y combatir afecciones intestinales. Contiene bromelina, una enzima que ayuda a romper las proteínas difíciles de digerir.

          · Jengibre y otros condimentos: El jengibre tiene propiedades antiinflamatorias, que favorecen la actividad del tracto gastrointestinal. Protege del reflujo gástrico que produce acidez y ayuda a que el contenido del estómago se libere lenta y gradualmente al duodeno, lo que aumenta la sensación de saciedad. También es eficaz como analgésico y antibacteriano. Condimentar con jengibre, canela, cúrcuma, eneldo, tomillo, hinojo, romero, comino, cardamomo, coriandro o ajo muy bien cocinado, favorece las digestiones.

          · Ajo: El ajo es considerado como un probiótico, el ajo es rico en fibras dietéticas que no son digeribles y promueve el crecimiento de microorganismos en los beneficios del intestino. Además, puede limitar las fermentaciones intestinales que causan la inflamación y malestar.

          · El té de limón y miel: Es habitual tomar el después de las comidas ya que este ayuda a la digestión y disminuye la pesadez estomacal. Y si a este le añadimos una cucharadita de miel de romero o de cantueso, tienes una combinación perfecta para ayudar a nuestra digestión.

          · Vinagre de manzana: El vinagre de manzana es muy útil para mantener la presencia de los ácidos estomacales. Interesante para aquellas personas que padecen de hipoclorhidria, una condición del sistema digestivo que disminuye progresivamente la presencia de los ácidos estomacales.

          · Jugo de aloe vera: El jugo de Aloe Vera contiene diecinueve aminoácidos, veinte minerales y doce vitaminas muy favorecedores para nuestro organismo. Mejora el tránsito intestinal, favorece el sistema inmunológico, cura los daños de tejidos internos y úlceras, e incluso elimina el estreñimiento.

          · Carbón vegetal probiótico: El carbón vegetal activado es un importante depurativo, antiácido y digestivo natural. Añadirlo a nuestra dieta nos ayudará a eliminar las bacterias, toxinas y gases acumulados en el organismo. Los gases se atenúan debido a una doble acción: absorción de los propios gases y absorción de las bacterias productoras de los mismos.

          · Carbonato de magnesio: entre otros, uno de los usos del carbonato de magnesio está relacionado con el aparato digestivo. Es un excelente laxante que, además, reduce sensiblemente los problemas de acidez y de retención de líquidos. Por si fuera poco, y gracias a su efecto positivo en el tránsito intestinal, el carbonato de magnesio es ideal para combatir la acumulación de gases.

          · Enzimas digestivas: Las enzimas digestivas son las que nos ayudan a descomponer los alimentos que comemos. Estas se encuentran en la boca, pero, sobre todo, en el estómago, donde se segregan estos químicos llamados enzimas junto al ácido estomacal.

Productos naturales para evitar los gases

El gas atrapado en los intestinos puede ser increíblemente incómodo. Puede causar dolor agudo, calambres, inflamación, opresión e incluso hinchazón.

          · Menta: Las cápsulas de aceite de menta se han usado durante mucho tiempo para resolver problemas como hinchazón, estreñimiento y gases atrapados.

          · Aceite de clavo: El consumo de aceite de clavo después de las comidas puede aumentar las enzimas digestivas y reducir la cantidad de gas en los intestinos. De manera que puede disminuir la hinchazón mejorando nuestra digestión.

          · Vinagre de manzana: El vinagre de manzana puede ayudar a aliviar rápidamente el dolor por gases. Agrega una cucharada de vinagre a un vaso de agua y bébelo antes de las comidas para evitar el dolor por gases y la hinchazón. Es importante enjuagarse la boca con agua, ya que el vinagre puede erosionar el esmalte dental.

          · Carbón activado: como ya hemos explicado anteriormente, el carbón vegetal activado es un producto natural que tomándolo antes o después de las comidas puede evitar el gas atrapado.

          · Hinojo: Es una planta que por sus propiedades es considerada medicinal. Se suele usar para facilitar la digestión, eliminar los gases y la distensión abdominal.

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