SOLUCIONA EL CAPRICHO DE LA PIZZA…

¿La Pizza puede ser una comida sana?

La pizza suele tener muy mala fama. Normalmente se suele asociar a la comida rápida y por eso se tacha inmediatamente de las dietas de adelgazamiento o dietas que persiguen una alimentación saludable.

Lo que hace mas o menos saludables a una pizza son sus ingredientes, por eso hay que tener mucho cuidado a la hora de elegirlos.

Veamos que recetas de pizza sana podemos hacer…

La masa… Mejor si es integral

En primer lugar, para que la pizza sea más saludable, empezaremos por hacer la masa nosotros mismos, así pondremos los ingredientes lo mas naturales y sanos posibles.

Para empezar, utilizaremos harina integral, podemos elegir entre diferentes cereales como el trigo, trigo sarraceno, cebada, avena… Al utilizar una variedad integral nos saciaremos antes y además, ayudaremos a nuestro tránsito intestinal, por lo que es doblemente sana.

Veamos una receta de masa de pizza sana…

          · Ingredientes:

· 300g de harina integral de trigo

· 20g de levadura

· 200ml de agua templada

· 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

· 1/2 cucharadita de sal

          · Preparación:

· En primer lugar, en un cuenco grande, poner la harina integral de trigo (o del cereal que queramos) y añadir sal. Luego, en un recipiente más hondo, tamizar.

· Calentar un poco de agua y, cuando esté templada, disolver la levadura. Una vez disuelta, añadir a la harina junto con el aceite de oliva. Mezclarlo bien.

· Seguidamente, agregar el resto del agua y, con energía, amasar la mezcla durante 10-12 minutos. Debemos conseguir que la masa se vuelva elástica y consistente, y que no se pegue en las manos.

· Una vez conseguida la consistencia deseada, espolvorear con harina un nuevo recipiente y formar con la masa una bola. Meter la bola de masa d pizza dentro del recipiente y tapar con paño humedecido. Dejar reposar hasta que duplique su tamaño a una temperatura de entre 20 a 25 ºC.

· Cuando alcance el tamaño deseado, volver a amasar y, en una superficie enharinada, estirar la masa con la ayuda de un rodillo. Untar la bandeja del horno con un poco de aceite de oliva y extender la masa en ella.

· Por último, dejar de nuevo que la masa repose un poco más para que la fermentación finalice.

Además de la integral, existen otras recetas sanas para hacer pizza, y aunque no es la manera tradicional, no quita que esten deliciosa. Además, lo mejor es que la receta de la pizza sigue siendo muy sana. ¡Vamos a dar algunos ejemplos!

Pizza vegetal de coliflor

Es una de las pizzas vegetales más saludables que podemos probar. Además, es muy fácil de hacer y podemos elaborarla con los más pequeños de la casa.

          · Ingredientes:

· 1 coliflor (servirá como base de la pizza junto con el queso)

· 1 huevo cocido

· Tomates cherry (la cantidad varía según lo grande que sea nuestra masa)

· 150g de queso mozarella rallado

· 100g de queso parmesano (junto con la coliflor servirá de base)

· Tomate triturado

· Orégano

· Albahaca

          · Elaboración:

· Limpiar la coliflor, quitando los tallos.

· A continuación, para hacerlo mucho más fácil, rallar la coliflor con un rallador de queso. Una vez rallada, ponerla sobre un papel apto para el microondas en forma redonda.

· Seguidamente, añadir el queso parmesano sobre la coliflor. Poner 10 minutos al microondas a máxima potencia. La coliflor junto con el queso nos va a servir de base para nuestra pizza vegetal.

· Añadimos el huevo cocido a trocitos y el queso mozarella; y extender la mezcla en una bandeja de horno.

· Hornear a 180ºC unos 20 minutos. Una vez pasado este tiempo, la base de pizza estará lista.

Pizza vegetal de brócoli

          · Ingredientes

· 170g de brócoli

· 100g de queso edam curado

· 1/2 c/c de sal

· 1 c/p de orégano

· 1/2 c/c de pimienta negra

· 1/2 c/c de jengibre molido

· 1/2 c/c de chalota en polvo (deshidratada)

· 5g de sésamo

· 1 huevo (L)

· 1 c/s de aceite de oliva virgen extra.

          · Elaboración

· Precalentar el horno a 180º C con calor arriba y abajo, y preparar los ingredientes.

· Rallar el brócoli y el queso edam (u otro queso que sea de nuestro agrado) y poner ambos ingredientes en un bol.

· Añadir la sal, el orégano (reservando un poco para poner en la superficie una vez extendida la masa), la pimienta negra recién molida, el jengibre, la chalota y las semillas de sésamo. Mezclarlo todo bien.

· Batir ligeramente el huevo e incorporarlo. Añadir también el aceite de oliva virgen extra. Volver a mezclar para que todos los ingredientes se integren bien (nos saldrá una masa ligada, pero al hornearla quedará bien).

· Preparar la bandeja del horno cubriéndola con papel vegetal o una lámina de teflón y verter el preparado de brócoli, extiéndelo y dejando una capa fina de forma redonda.

· Introducir en el horno a una altura inferior a la mitad del horno. Pasados 15 minutos, colocar la bandeja en la parte alta y hornear 5 o 10 minutos más, hasta que la superficie esté dorada y crujiente.

· Estas formas de hacer bases o masas de pizza con coliflor o brócoli, son muy interesante ya que aportan más nutrientes, son aptas para personas celíacas, se reduce el valor energético… y lo mejor es que son muy versátiles tanto por la combinación de especias y hierbas aromáticas que se pueden incorporar, como por la cantidad de ingredientes con que se pueden complementar.

La salsa

Uno de los elementos estrella de la pizza es la salsa de tomate y la mejor elección será prepararla nosotros mismos. Para ello, solo necesitamos lavar, pelar y rallar los tomates y ponerlos a cocer; añadir al gusto albahaca, orégano y unos ajos pasados por la sartén con un poco de sal y aceite e ir removiendo a fuego medio hasta que tenga una consistencia espesa.

El queso

Otro de los ingredientes que no puede faltar en nuestra pizza es el queso. Conviene elegir un queso fresco o tierno frente a los quesos más curados, que contienen una mayor cantidad de grasas y un mayor aporte calórico.

Aun así, la porción de queso que utilicemos en nuestra pizza no debe ser demasiado grande, de modo que podemos elegir el que más nos guste o el que mejor se adapte al sabor que estamos buscando.

La mozzarella fresca es siempre una buena opción para integrar en la pizza.

Los toppings

          · Las verduras y las hortalizas son las reinas de la receta de pizza sana: La mejor opción es elegir verduras frescas y de buena calidad para colocar sobre la masa de la pizza y que mantengan su sabor en el horno. Los pimientos rojos o verdes, los champiñones, la berenjena, la cebolla e incluso el brócoli pueden formar parte de una pizza saludable. No olvides las aceitunas negras cortadas en finas lonchitas para darle un toque de sabor.

          · Carnes y pescados para aportar proteína: pechuga de pollo, pechuga de pavo, atún, caballa, langostinos… Todas son buenas opciones para incluir en nuestra pizza y nos pueden ayudar a huir de los clásicos embutidos que se suelen colocar sobre la base. Para darle más sabor puedes dejarlos macerando en una salsa casera antes de incluirlos en la pizza; esto también nos ayudará a prescindir de otras salsas más calóricas.

          · Al salir del horno, verduras y aceite de oliva: cuando la pizza ya esté lista para servir, colocar siempre una botella de aceite de oliva virgen extra cerca, para poder aliñar con un chorrito. También puedes colocar algún topping más como unas hojas de albahaca o unos frutos secos.

Con estos pequeños tips puedes conseguir distintas recetas de pizzas mucho más sanas que las que solemos pedir por encargo y además estarán hechas a tu gusto ¡perfectas para una noche de cena con amigos o familiares!

Así que ya sabes, si no quieres hacer una dieta estricta y mucho menos aburrida, ven a mel i salut y nuestr@s dietistas te ayudarán a preparar recetas sanas, divertidas y muy sabrosas. Además, te asesoraran para que lleves un estilo de vida saludable.

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