VELAS DE CERA DE ABEJA vs. VELAS DE PARAFINA

Encender velas es una costumbre muy antigua y sus usos pueden ser muy dispare. Sirven para iluminar y crear un ambiente agradable, relajante y tenue, perfumar y limpiar el ambiente, para cultos religiosos, rituales o para atraer la buena suerte… Sea cual sea su uso, es importante elegir velas naturales y de buena calidad que no perjudiquen nuestra salud.  Un claro ejemplo de vela 100% natural son las velas de cera de abeja.

 

¿De qué son las velas, si no son de cera de abeja?

Actualmente, las velas más utilizadas son las elaboradas con parafina. La parafina es un derivado del petróleo. Como  derivado del petróleo, se ha visto que la combustión de este tipo de velas  en sitios cerrados y con poca ventilación  emiten al ambiente sustancias nocivas para nuestra salud (benceno, tolueno…). Estas sustancias tóxicas perjudican a todas las personas en general, pero en especial a personas con problemas respiratorios como asma, bronquitis, alergias respiratorias, sensibilidad química… agravando aún más sus problemas. Además, se ha visto que la exposición prolongada a este tipo de sustancias emitidas por las velas de parafina tienen efecto cancerígeno. Este efecto tóxico se ve potenciado en las velas de parafina perfumadas, a las cuáles se les ha añadido aromas o fragancias artificiales que se emiten al ambiente y aumentan el efecto nocivo de estas velas.

Visto esto, podemos decir que la exposición prolongada a este tipo de velas de parafina puede perjudicar la salud de personas con problemas respiratorios y desarrollar en personas sanas diferentes  tipos de patologías.

Por eso, es muy importante sustituir este tipo de velas por alternativas naturales que no perjudiquen nuestra salud.

Alternativa natural

Una de las alternativas naturales son las velas de cera de abeja.

La cera de abeja es la sustancia que utilizan las abejas para crear sus panales (“casas o nidos de las abejas”). Es elaborada por las abejas obreras jóvenes a través de secreciones de las glándulas cereras  que tienen en su cuerpo en la zona del abdomen. Estas glándulas segregan una sustancia grasosa que las abejas mezclan con otras sustancias como saliva, polen y propóleo, haciéndola más consistente y maleable. Esta sustancias en contacto con el aire se solidifican formando escamas de cera que luego las abejas utilizan para construir los alveolos hexagonales característicos de los panales (celdas). En estos alveolos o celdas, las abejas almacenan la miel y el polen recolectado y la abeja reina deposita sus huevos y crecen nuevas abejas.

Los colmeneros elaboran la cera de abeja con panales viejos y de los opérculos que resultan al extraer la miel, fundiéndolos por diferentes métodos, y posteriormente eliminando las impurezas y residuos que puedan quedar.

Posteriormente la cera de abejas se prensa y ya está lista. La cera de abejas no solo se utiliza para la elaboración de velas, sino tiene numerosas aplicaciones: efecto cicatrizante, elaboración de cosmética natural debido a los nutrientes que aporta y a la textura que produce, tratado de objetos de madera, zapatos…

Como podemos ver, la cera de abejas es un producto 100% natural que no es tóxico, no produce alergias y no es cancerígeno, por lo que las velas de cera de abeja son la mejor alternativa a las velas de parafina.

Ahora vamos a ver algunas de las propiedades de las velas de cera de abejas.

 

Luminosidad

Las velas de cera de abeja, al encenderlas, crean una luminosidad tenue y natural, favoreciendo la relajación y la meditación. Además, la luminosidad es más duradera, puesto que las velas de cera de abeja duran más tiempo encendidas que las de parafina. La luminosidad de las velas de parafina, por el contrario, es más fuerte y artificial, y el ambiente que crea no es tan relajante como las de cera de abeja, siendo además su duración más corta.

 

Durabilidad

El punto de fusión se define como la temperatura en la que un material pasa de estado sólido a estado líquido.

Las velas de parafina tienen un punto de fusión bajo, es decir, se funden  enseguida y su durabilidad es mucho menor. Por eso, a las velas de parafina se les suele añadir una serie de sustancias químicas llamadas retardantes o endurecedores, con el objetivo de aumentar el punto de fusión  y  de esta forma, tras el encendido, la vela dura más tiempo y tarda más en fundirse. La adición de estas sustancias conlleva un mayor gasto de producción y mayor adición de sustancias artificiales a las velas, aumentando así su efecto nocivo.

Las velas de cera de abeja, al contrario que las de parafina, tienen un punto de fusión alto  sin necesidad de añadirles retardantes químicos perjudiciales, por lo que tardan más en fundirse y su durabilidad es mucho mayor.

 

Fragancia

Como hemos comentado anteriormente, las velas de parafina contienen aromas y fragancias artificiales muy fuertes, que aparte de ser perjudiciales, pueden resultar molestos en ciertos ambientes (sobre todo en ambientes cerrados) y en ciertas personas debido al fuerte olor que desprenden. Las velas de cera de abeja son 100% naturales, por lo que no llevan añadidos aromas artificiales. Al encender una vela de cera de abeja y consumirse, esta desprende una fragancia natural muy suave, que recuerda al dulce olor de la miel creando un ambiente agradable y relajante. No es un aroma fuerte, por lo que no resulta molesto, y lo más importante, no es perjudicial. Al ser una fragancia natural  puede encenderse en lugares cerrados y con poca ventilación ya que no  desprenden al ambiente sustancias nocivas.

Visto esto, podemos decir que las velas de cera de abeja son la alternativa natural más saludable que podemos utilizar sin correr riesgos para nuestra salud y la de los nuestros.

En Mel i Salut disponemos de velas de cera de abeja de la mejor calidad, origen 100% natural y además de gran variedad de formas: vela clásica, con forma de colmena, casita, decorativas… Además, si deseas regalar en tus celebraciones velas de cera de abeja artesanales, en Mel i Salut las preparamos para tus eventos como bodas, bautizos, comuniones…

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